domingo, 4 de mayo de 2008

Problemas de dominación

Me estoy muriendo, lo tengo que decir. Ya no sé cuánto más voy a aguantar esta agonía. Tal vez esta sea mi última entrada... No, no, tengo que ser fuerte, debo luchar... pero sé que el fin está cerca. Los síntomas son cada vez más claros... no estoy solo... algo se está apoderando de mí... no sé qué hacer...¡¡¡No merezco morir así!!! ¡No! ¡Basta! Soy un ser humano. Estoy en el escalón más alto de la cadena alimenticia. Soy lo más avanzado de la cadena evolutiva. No me van a vencer.
La lucha se torna cada vez más dificil. El enemigo ha tomado muchos puntos claves ya. Mis armas biológicas no están funcionando. Mis armas químicas, tampoco. Es un ejercito demasiado potente al que me enfrento. Conoce todos mis movimientos; está dentro de mí. Las variables climáticas le favorecen... tengo que esgrimir un plan. Debo pensar como si fuera Napoleón, debo implementar todas las tácticas militares... y futbolísticas. Me tiene rodeado. Ahora entiendo lo que sintieron los indígenas en Salsipuedes...
Tengo que pensar como los rusos... unirme yo mismo conmigo mismo y ser uno solo, el fin común es más importante que el sufrimiento individual... sí, sí, eso es. Es la única manera de vencer. La unión hace la fuerza. No debo permitirme estar en contra conmigo mismo, ya habrá tiempo para esos conflictos internos. Es ahora o nunca. Esta misma noche lo haré. Sí, voy a esperar a que caiga la noche y ya verá el enemigo, mañana será solamente un mal recuerdo que me provocará risa. Esta misma noche lo voy a hacer. Me voy a unir. Voy a juntar todas mis fuerzas y... y... me voy a dar la vacuna contra la gripe, y mañana, ja jaja, y mañana, ni me voy a acordar del dolor de garganta, voy a tirar los pañuelos a la basura en señal de victoria, voy a poder volver a escuchar, mis pies y manos volverán a tener temperaturas mayores a cero grados, ¡sí!... Momento. Y si en la cola para vacunarme me estornuda un viejo o un niño, ¿qué hago? el resultado sería nefasto... sí, me doy dos dosis, no me importa nada... ¿y si no me las quieren dar? se las robo y me inyecto yo mismo, sí, sí, eso, eso... ¡Momento! debo tomarlo con calma, no puedo precipitarme. Ya casi es de noche... ¿lo hago o no lo hago? sí, sí, lo hago... mmm, no, pero ¿y si no me hace nada? ¡¡Qué indecisión!!
Lo siento venir. Creo que intuye mis planes. Es casi inevitable... son muchos, no puedo defenderme...
Continuará...