Y yo respondo: no... salvo que seas Monsieur Saicó, el primer colaborador de carne y hueso de este blog (sí, lo sé, les mentí: todos los demás colaboradores eran solo producto de mi imaginación y les pido perdón por eso, mala mía).
Sin más los conmino a leer la primer columna de jueves de Monsieur Saicó, que de aquí en más, puede aparecer publicada cualquier día, pero la seguiremos conociendo como "la columna de los jueves":
¿Que es un blog? ¿Es un diario íntimo? Pero si lo puede leer cualquiera no es tan íntimo. Ahora, si para leerlo hay que encontrarlo tampoco sigue siendo tan íntimo, a menos que tenga uno de esos candaditos con llavecita de plástico bien pero bien berreta. Esos candaditos efectivamente dan una sensación de seguridad, de invulnerabilidad. Ahora, a poco que se lo mire ya no es tan seguro. Y no se necesita largar rayos por los ojos como Superman para violarlo (al candado). Superman claro, lo mira y ya lo rompe, un mortal cualquiera lo mira, lo mira, lo fuerza un poquito y ahí recién lo rompe. Pero claro, Superman es y seguirá siendo Superman, que todo lo puede, menos encararse a Luisa Lein que de seguro era lesbiana. Hablando de seguridad, es sensación térmica o es real la inseguridad reinante en todo el territorio de la República (ja! qué frase, me encanta escribir clicheses)? No sé, la dejo picando… Lo que sí es que si Superman estuviera entre nosotros ni sensación ni temperatura real, los mataría a todos a piñas, pero ta, quedó paralítico por despuntar vicios yuppies y cagamos. Es más, también aflojaría la calor (y su consiguiente sensación térmica) que se vive, creo que, en todo el territorio de la República (ja! repetir los clicheses en un mismo párrafo no está tan bueno pero es lo que hay, ups! metí otro) porque Superman todo lo puede; haría girar la tierra y generaría una ola de viento o el alejamiento del sol desviando al planeta de su eje o aunque sea le cambiaría el ángulo de inclinación para que los rayos solares no le dieran de forma tan directa. Superman tiene blog?
Una bitácora!!!, eso es un blog, ahí encontré la palabra. Pero bitácora era un bar, ya no me acuerdo dónde, (en Punta del Diablo????) Entonces si no puedo ir al blog de Mr. Tribilín a tomarme una entonces un blog no es una bitácora. Además la palabra bitacora ya está en desuso, como tantas otras (tema que me preocupa y de verdad), así que si le digo a alguien que tengo una bitácora no me va a entender en el 75% de los casos. Que el 75% de los casos no me entiendan ¿es una sensación térmica o es que soy un incomprendido de verdad? Y si soy un incomprendido ¿para qué escribo (en la bitácora)? No sé alguien me va a entender pero es aplicable lo que siempre se dice aunque no llega a la categoría de cliché: “en este mundo hay amor para todos” (dígame que nunca lo pensó cuando vio a aquel que no se agarraba ni los dedos con la puerta con una señorita que de apariencia son tal para cual, tal para cual mire que si lo pensaba no se me ocurría). Entonces por lo menos algún alguien me va a entender.
¿O será un espacio dentro de la ancha red mundial (www) en el cual cualquiera puede expresar todo lo que piensa y siente y hacerlo público a todo aquel que acceda (sin tener que pagar un peso salvo por la conexión a Internet) y por tanto hacer catarsis juntos, el que escribe y el que lee que incluso puede escribir un comentario fomentando la comunicación entre las personas?
No sé, ni me importa. Mr. Tribilín, ¿puedo colaborar en su blog? Creo que no llego al sueño del blog propio…
N de E: por supuesto que tal como acontecía con los colaboradores producto de mi imaginación, yo solo me limito a copiar y pegar lo que me mandó el oligofrénico este desde hoy conocido como Monsieur Saicó
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