Se vislumbra el fin del verano (todos sabemos que por más que técnicamente sea verano, después del 10 de febrero, no es más verano), y es un excelente momento para hacer balances, y cómo ya dijo el subnormal de Mrs Saicó en la primer parte de esta dopieta, cuánto culo que hay en la vuelta, así que, qué mejor tema para hacer un balance que los culos? Las tangas. Las tangas no son el culo propiamente dicho, pero, son ese adorno que, usado con moderación, hacen lucir al culo. Las hay más chicas, las hay más grandes, las hay más metidas, las hay más sutiles y en una amplia gama cromática, pero, cuál es la verdadera magia de la tanga? Es revestir un culo reef? Es lucir lentejuelas y salir pegado a un culo de vedette en las llamadas? Es dejarse traslucir por debajo de un pantalón/pollera finito/a? No, nada de eso, la magia de la tanga, no es ni siquiera el "saber llevarla", no, de ninguna manera. La magia de la tanga, no es ni más ni menos de la exclusividad de quién la usa. La gráfica es indirectamente proporcional: mientras menos tangas en una playa, más magia portarán quienes las lleven y por ende, más codiciadas serán por los hombres y más envidiadas por las demás mujeres. Es un claro ejemplo del "menos es más".
Este verano, he notado que esta regla universal, ha sido violada: estamos ante un peligroso uso abusivo de la tanga, y eso, eso está mal, muy mal.
Es que tampoco es cuestión de andar calzándose tangas porque a otra le quedan bien. Es un artefacto peligroso la tanga, la mujer que se la pone, jamás logra ver (salvo a través de medios fotográficos o complejos sistemas de espejos) cómo le queda realmente. Y ahí, mis amigos, está el problema. Uno baja a la playa a las 5 de la tarde, con lentes de sol, dispuesto a disfrutar de la magia de la tanga y se topa con que el 92% de la población femenina de la playa, está luciendo orgullosamente una tanga. Algunos dirán: "qué paraiso!"; otros con un tono más adolescente (pajero) dirán "je, je, cuánto culo" y no, mi amigo, la cantidad de culos es totalmente independiente a la cantidad de tangas que revistan dichos músculos, y repito otro, y no, mi amigo, no es un paraiso ni mucho menos. Es una injusticia. Habiendo tanta tanga suelta, en cuál se concentra la atención? La tanga pierde magia por sí misma y estaríamos hablando de la magia de los culos? Son muchas las interrogantes que se nos plantean, pero, yo mismo, quiero llevar adelante una juntada de firmas para promulgar una ley que prohiba que en una superficie de 70 metros cuadrados, hayan más de dos tangas. Así nomás, así que, amigos y amigas del mundo, les propongo una interacción en esta cruzada por salvaguardar el uso de la tanga y restringir el uso indiscriminado de la misma, invitándolos a firmar en la parte de los comentarios.
También así, y para cerrar el verano, los conmino a votar en la encuesta que puede ver a su izquierda (no, esa, no, la otra izquierda). Sin hacerse los vivos, hay una parte de la encuesta para nenas y otra para nenes, quién tenga problemas con su sexualidad, que se haga una operación de cambio de sexo, pero, no me ensucien la encuesta.
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1 comentario:
Estimados Tribi y Saick: estoy muy de acuerdo con ustedes! Y desde ya me uno a tan valiente y noble cruzada.
Mr. T: me encantaría votar en la encuesta, pero lamentablemente ninguna de las opciones se ajusta a mi realidad... Así que, a menos que me dé una solución, no voy a poder tomar parte de la encuesta... Salud! Y hasta la próxima entrega.
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