miércoles, 24 de junio de 2009

Breve manual sobre el sistema político uruguayo

Bien podría ser resumido en una sola palabra, pero, siento que defraudaría a vosotros, mis fieles monitos si me limitara a escribir oligofrenia. Se que es una palabra hermosa y rimbombante, y es la que mejor define al sistema político de este pedazo de tierra que un tal Lord Ponsomby (el verdadero Dr. Frankenstein), decidió dejar abandonada y que a posteriori se le daría en llamar Uruguay: el sistema político uruguayo es oligofrénico.

Por qué es oligofrénico? Porque sí, los hechos no mienten. Más o menos las mismas familias, más o menos los mismos apellidos, perduran en el tiempo y en el espacio político. Más o menos, es lo que se dice una oligarquía. Oligarquía: palabra usada por miembros de la izquierda política del Uruguay para insultar a políticos de derecha, o más conservadores que ellos (convengamos que la bipolarización de izquierda-derecha, no aplica en este sistema democrático y político); ejemplo: si un parlamentario de izquierda quiere insultar a otro parlamentario, pero de derecha, le dirá "oligarca puto". El "puto" de por sí solo, no es suficiente insulto, de hecho, el parlamentario derechista se sentirá herido, pero no por la parte de "puto", sino por la de oligarca (sr. parlamentario de derecha: si su familia ha sido parte de la cúpula del poder politico por los últimos 50 años, debo decirle que sí, que usté es parte de una oligarquía), y le dirá al político de izquierda, "pero, andá a lavarte las patas, bolche de mierda". Es que claro, en este país, ser de izquierda implica ser sucio y además bolchevique (uffff, pero qué dilema: qué hace un bolchevique si él mismo forma parte del poder? se suicida tras previa irrupción violenta en su propia casa, autosecuestrándose?).

Si hasta acá parece complicado, imagínese cuando los mismos precandidatos políticos, en programas de televisión, trazan una línea imaginaria que va de derecha a izquierda, y se ubican en ella diciendo "no, no, yo soy más del centro que fulanito". Al final del día, terminan estando todos en el centro de esa línea imaginaria; y la derecha y la izquierda??? no eran como el Peñarol-Nacional de la cuestión esta?? Cómo el de izquierda le va a decir al de derecha oligarca puto si están los dos en el centro?? Y si están todos más o menos en el centro, por qué tienen ideas opuestas?? Cada vez se pone más complicado.

Por si fuera poco, tenemos esa maravilla que son las elecciones internas, que es un paralelísmo brillante con las eliminatorias para el mundial; en todo sentido. Fíjese: cuando ya falta poquito para las internas, salen las calculadoras de los votantes con razonamientos como "no, pero, fijate que, yo en las nacionales, voy a votar a Lacalle, pero, ahora, en estas, voy a votar a Astori, así no sale mujica, y después a Astori, en las Nacionales, le ganamos caminando" Eh!!!!!!!???? cómo, cómo?? vas a votar a uno para después votar al que va a ser el rival así le ganás más fácil?? me pasó el agua...

No faltan tampoco comentarios como "votá bien". Yo pregunto, se puede votar mal?? qué quieren decir con eso de "votá bien"? que vaya al lugar que me toca, presente la credencial, me meta al cuarto después que me den el sobre, agarre la lista, la ponga dentro del sobre, cierre el sobre, salga y lo deposite en la urna para después irme?

Encima de todo, cada vez que digo que voy a anular mi voto, la gente me mira con gesto de desaprobación, y hasta los más osados me dicen, "no, no, no seas boludo, mejor votá a Amorín Batlle así Bordaberry no gana y los alienígenas bajan a la tierra y luego de conquistarnos, declaran a Pablo Mieres como el gobernante de transición del mundo entero"... Ufff... qué empiece la veda de una buena vez...

sábado, 6 de junio de 2009

Soy Celeste (Carballo?)

Qué cosa magnífica que es el fútbol; qué espectáculo bárbaro; una maravilla donde convergen arte, técnica, destreza física y mental, leyes físicas, intrincados esquemas psicológicos, y por sobre todo, salud y belleza... bueno, esto, en realidad es así, siempre y cuándo no juegue Uruguay.
A continuación, y luego de un detallado estudio psico-sociológico-motriz-parapsicológico, enumeraré las 10 razones por las que Uruguay, jugando al fútbol, no le gana a nadie:

1- Factor sobrenombres: mientras que en otros seleccionados encontramos apodos como Sócrates, Pelusa, La Bruja, Ronaldo, Xavi o Zizú, en el combinado celeste (está más que sabido para los científicos que el color celeste, no combina con nada) encontramos apodos como El Hormiga - un bichito que no vive más de 5 días aunque nadie lo pise-, Palito - no llega a palo-, El Faraón -un muerto-, El Palillo - que para lo único q sirve es para colgar la ropa -, y a mi gusto, el más denigrante de todos: Malaka, que dicho rápido, indefectiblemente suena como Maraca, y quiero detenerme aquí: todo bien con la diversidad y la aceptación de las distintas orientaciones sexuales, pero, a mí gusto, es un poco mucho para un jugador de fútbol, porque una cosa es que a alguien le digan Puto, pero, ya, maraca, suena como una cosa más... cómo decirlo? frágil tal vez, como algo que en cualquier momento se va a quebrar. En mi opinión, a este chico, o le cambian el apodo, o no lo citan más.

2- El pelo: mire si, por ejemplo, el Tito Goncalves se iba a andar preocupando por tener bien el pelito y usar vincha, por Dios!!! Qué es este ametrosexualamiento del que vienen siendo partícipes nuestros jugadores?? Porque, bueno, hasta el hecho de que se palmeen la cola y se besen, lo banco, y hasta, me parece un gesto de compañerismo, pero, lo del pelo, me da la sensación de que cuando se cambian las camisetas con el rival, lo van a invitar a salir y quieren estar lindos para obtener un sí como respuesta.

3- Las salidas clandestinas en las concentraciones: muchos rumores han circulado que versan sobre algunos jugadores que se han escapado en masa de las concentraciones para ir en la búsqueda de un poco de amor liviano con chicas que trabajan dejándose querer; yo digo: por qué nuestros muchachos se tienen que escapar de la concentración para irse de putas?? por qué la AUF no contrata de manera zafral a un lote de chicas de la noche para que concentren con los jugadores?? Mírelo a Romario, mírelo a Ronaldinho, mire a todos los craquis da verdeamerelha: los tipos, si no se van de putas la noche anterior al partido, no juegan bien; y si además de chicas, hay algún que otro travesti de por medio, mejor para los intereses del seleccionado.

4- El Soy celeste: ya está, no le da miedo a nadie cantar "soy celeste, soy celeste, celeste soy yo" además, es una idea redundante, infantil y tonta... bueno, en fin, representa a la perfección la idiosincracia uruguaya...

5- El Candombe en el estadio: más o menos es lo mismo de lo anterior; el candombe, como que no es una música muy "de guerra", más bien es algo más o menos ritual, tal vez, hasta extaciante, o sea, algo que sin dudas, no sirve para noventa minutos de fútbol.

6- La camiesta celeste: de dónde sale el celeste?? de la bandera? no... del escudo? tampoco... De dónde?? El celeste es un color intrínsecamente terraja. El que pinta las paredes de la casa de celeste, no es ni más ni menos que un terraja, el que usa championes topper celestes, es flor de terraja, y así puedo seguir por horas, así que me parece que ya es hora de ir cambiando el color de la camiseta, capaz que el azul tiene más que ver con la bandera y es menos tito.

7- Tenfield/Vtv: creo que cualquier palabra que ponga acá, sobra.

8- El desuso de los taludes: cómo se va a sentir incómodo el golero contrario si no tiene a nadie a menos de 50 metros para atrás que le grite cosas que hagan referencia a su sexualidad, su esposa, su madre o su hermana??

9- El baby fútbol: ese monstruo que corrompe a nuestros infantes y los obliga a pensar como uruguayos, los obliga a no soltar la pelota y creerse que son buenos, no dársela al que está mejor posicionado por celos. Si no me creen, fíjense: quién es el mejor jugador uruguayo en la actualidad mundial? Forlán, por qué? porque nunca (bah, prácticamente nunca) jugó en Uruguay, es como si no fuera uruguayo, eso lo hace destacarse por encima del resto.

10- Los periodistas deportivos: abogados que son deportistas frustrados, en fin, una inmundicia de gente. Hacen tanto incapié en las estadísticas que a nadie le importan, que terminan siendo importantes. Por ejemplo: pasaron toda la semana diciendo que hacía 33 años que Brasil no le ganaba a Uruguay, tanto lo dijeron que zaz!, se cumplió, los brazucas rompieron con 33 años de estadísticas: maravilloso, si eso no es Karma, entonces, que alguien me diga qué es Karma!