martes, 22 de julio de 2008

Pa arriba como eruto de almeja!

Lo del título, este blog se va para arriba como eruto de almeja!!!
Ahora tengo un seguimiento con analytics y conozco todos sus gustos, pervertidos. Sí, a los dos que llegaron por las palabras claves "porneta" y "desvirgué a mi sobrina", a ustedes se los digo, perversos.
Me encanta tener un público así de retorcido, de veras.
Bueno, además de todo, habemus encuestum! Patrocinada por factun, ahí está, ahora, ejerzan la democracia (¿?) y voten, mis monitos que leen este blog.

jueves, 17 de julio de 2008

Problemas climatológicos

Érase una vez un país en territorio brasileño, que siendo inventado por los ingleses, era, sin embargo, una provincia argentina. Un país en el que no pasaba nada... absolutamente nada que fuese medianamente interesante ni relevante.
Muchos pensadores de distintas épocas tuvieron la duda: qué pasaría si se serrucharan las fronteras de ese país y una vez convertido en isla, todos sus habitantes saltaran encima al mismo tiempo hasta que se hundiese? Dicha interrogante nunca tuvo respuesta ya que los pensadores eran oriundos de aquel país y en cada rapto de pragmatismo que tenían, al intentar iniciar una charla con los potenciales voluntarios para tal empresa, terminaban hablando del tiempo. No del tiempo en un sentido cronológico ni mucho menos en un sentido filosófico, sino, lisa y llanamente salían, en cada encuentro en un ascensor, de sus bocas frases como "che, qué tiempo loco, eh?" o "pahh, qué calor... vamo a ver cuánto se aguanta... para mí que mañana llueve..."
Y así fue que con el pasar de los años, este tipo de charlas se volvió tradición en aquel país. Tanto así que se volvió el país más pseudoambientalista/pseudoecologista del mundo y cualquier temperatura de más de 20 grados en invierno, automáticamente y por vox pópuli, se convertía en "producto del calentamiento global". Era tal la desesperación de sus habitantes por tener cualquier tipo de fenómenos climáticos adversos, que nadie se conformaba con vivir en una zona templada y subtropical.
Fue tanto el esfuerzo de los habitantes de aquel lugar que finalmente se derritió cuál glacear con un volcán en erupción en el medio. El mundo no se dio por aludido, y siguió girando, sin que nada cambiase ni en la literatura mundial, ni en el fútbol español, ni en la farándula argentina y ni siquiera en la prostitución italiana

jueves, 10 de julio de 2008

Vacaciones de Julio...

Nada más lindo que las vacaciones de Julio... Cuánta gente se enloquece por las vacaciones de Julio, cuantos niños y maestras se desviven esperando las vacaciones de Julio, pero hoy les voy a contar las verdaderas vacaciones de Julio






Julio se pasó la mitad de su vida haciendo el ridículo encima de un escenario, abriéndose 7 de los 8 botones de su camisa para mostrar así su pecho peludo, el cuál él mismo detestaba y le causaba la misma repulsión que a cualquier ser racional.
Julio, no dejaba de cantar, ni siquiera paró cuando le agarró el infarto arriba del escenario:


Así fue que Julio se pasó la mitad de la vida ahorrando para poder irse de vacaciones, hasta que lo logró y hoy, me enorgullesco (perdón, si alguien sabe por qué el diccionario me marca como error la palabra "enorgullesco", que me lo explique porque no lo entiendo; ya lo entendí, va con z y no con s), decía, hoy, me enorgullezco de publicar en exclusiva la primer foto de las vacaciones de Julio:


Espero que todos hayan disfrutado de las vacaciones de Julio (o por lo menos de su foto), yo estoy ávido y rebosante de placer, Julio también, si hasta se dio el lujo de afeitarse un poco el pecho y mírenlo como se regocija mirándose el pecho cuasi lampiño, qué vacaciones las de Julio!

domingo, 6 de julio de 2008

Campaña Odio a Humberto de Vargas



Desde acá, me sumo a la campaña que está llevando adelante MI amigo el Piñe (no el de la tele, otro con el mismo apellido y por lo tanto con el mismo apodo) en Facebook llamada "odio a Humberto de Vargas" aunque bien podría haberse llamado Odio a Unguento de Nalgas como bien le dice MI amiga la Ena.
Desde acá, por supuesto que apoyamos y lo odiamos solo por el hecho de orgasmar cada vez que nombra a canal 10

viernes, 20 de junio de 2008

Archigas, amigo Archigas

Cuando sea grande, quiero ser como Artigas y que el Jorge Nasser de dentro de 200 años tenga un tatuaje de mi cara en el brazo.
Y ya que hablo de Artigas, es momento de confesar algo que tengo guardado desde hace años: técnicamente, no juré la bandera en el liceo, sí, me hice el gil y aprovechando el malón de voces, me limité a mover los labios, así que cuando los brasileros nos invadan y me llamen al ejercito, les voy a contestar "eu nao falo espanhol, Archigas, minga, eu nao jureí um caralho, filho da iegua". Sí, tendría 12 años, pero tampoco era bobo, mire si voy a andar jurando que voy a defender honrar y proteger la bandera esta con un sol con cara, incluso con la muerte si fuese necesario. Además, por qué voy a andar metiendo juramentos en un país laico, dónde se vio semejante disparate? Y a quién se le ocurrió que el día que se festeja el cumpleaños de Artigas (que vendría a ser como una navidad, pero más chuminga), se jure la bandera de un país que a él le importó menos que quedarse tomando mate en Paraguay con mosquitos del dengue y todo? A ver si soy claro: se inauguró Uruguay como país y el tipo se quedó en Paraguay, y eso que lo invitaron al acto. Es como que Artigas fue el Doctor Frankenstein de Uruguay, solo que no se hizo cargo de este monstruo, y la verdá, no da para culparlo, yo hubiese hecho lo mismo, ahora, ojo, los que armaron este país se vengaron bastante bien, metieron su nombre en el departamento más berreta y alejado de la capital de todos, le hicieron una calle en la capital en la cual paran absolutamente todos los changos y los travas, y la hijaputés más grande, hicieron un álbum de figuritas con su nombre. A mí gusto, en esa última, se fueron a la mierda, no había ninguna necesidad.
En fin, el hombre se movía a la prima, traía bagayo a cara de perro, era blandengue (que para la época es como decir milico de cuartel) y por lo tanto cuándo no había trabajo se dedicaría a chupar vino como un cretino, se fue a Paraguay a no hacer absolutamente nada, y encima se llevó un grone para que lo atendiera. En fin, cuando sea grande, quiero ser como Artigas.

domingo, 8 de junio de 2008






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martes, 3 de junio de 2008

Uruguay: el único país del mundo en el que tomar merca está mejor visto que fumarse un pucho

Qué título tan descriptivo que me mandé! Antes de empezar, como siempre, la puesta al día de rigor: Desde acá, apoyo totalmente a MI amigo el piñe (no el narigón de la tele, ese no es mi amigo, aunque me cae muy simpático) en su campaña en contra de Humberto de Vargas, o como bien dice mi (MI) amiga la ena, Ungüento de Nalgas: Yo también lo detesto, ya te vamos a hacer caer, Ungüento, y vas a dejar de orgasmar cada vez que decís "el canal uruguayo". Ahora sí, a lo que importa.

Empezó Junio, y empezó la segunda prohibición de fumar en lugares públicos, o sea, me viene quedando fumarme un puchito en casa y más nada. Sin ir más lejos, hoy mismo, salí de mi trabajo a fumarme un puchito, como siempre hago, respetando el aire de los demás, pero como hacía un poco mucho de frío, decidí resguardarme abajo de una parada de ómnibus. En la parada (de la cuál carezco de información acerca de qué ómnibus pasan), esperaban el transporte colectivo una señora ya entrada en años (por no decir entrando en sus últimos años... o meses), un gordito nervioso y un chango (se ve que se labura bien a las 10 de la matina). Saqué del bolsillo de la camisa los cigarros, tomé uno y procedí a encenderlo. Para mi sorpresa, la doña me miró, frunció el ceño, arqueó las comisuras de los labios hacia atrás y movió su cabeza de derecha a izquierda un par de veces en claro gesto de desaprobación hacia mi acción, consiente de eso y respetuoso como soy le pregunté, "le molesta doña?" la señora no me contestó, empero de eso, y para mi mayor sorpresa, el chango contestó en nombre de la señora diciéndome, "claro que le molesta. A mí también me molesta, y además, este es mi lugar de trabajo, por lo cuál, técnicamente no podés fumar". La miré incrédulo y respondí, "qué? vos atendés acá?", el gordito nervioso metió su mano en una bolsita para luego llevar la uña de su dedo gordo al umbral de su nariz y aspirar profundamente, tras unos segundos de narigueteo, mandibuleando me contestó "tas de vivo?" para luego pasar a la afirmación "vos tas bien de vivo", atónito, atiné a largar un "bueno, no es para tanto, che, si les jode tanto me voy o lo apago... no, no, me voy, yo no estoy esperando el ómnibus" "a dónde te vas a ir?" respondió con una pregunta en claro gesto de mala educación y agresividad el grodito nervioso, "no sé, a otro lado a donde no les jorobe a ustedes" "Esta", me propinó el chango y agregó "vos de acá no te movés", "perdón?" dije, "perdón las larairas" retrucó la doña. "Epa, epa, no se nos está yendo un poco de las manos esto? digo, a final de cuentas entre tanta bobada ya me fumé medio pucho". El gordito repetía cada vez más nerviosamente "tas de vivo vos, eh? tas bien de vivo" y de a ratos narigueteaba de nuevo. "A ver, a ustedes dos les pregunto" dije refiriéndome al gochán y a la vejeta, "no les molesta que el ganso este esté meta tomar merca y si les molesta de sobremanera que yo me fume un puchito?". La vieja fue la primera en contestar con un "primero, él -refiriéndose al gordito merquero- es un caballero y lo que hace, no lo va a matar de un cancer ni a él ni a nosotros, los fumadores pasivos" "señora, a usté le queda poco en este baile me parece", el chango se metió en la conversa y dijo "volviendo a lo realmente importante, dos cosas: la primera, él -refiriéndose nuevamente al gordín palero- es mi cliente y sí, lo estoy atendiendo, segundo, me estás ahuyentando a la clientela y si pasa un patrullero, me va a cerrar el boliche y tercero, a la señora le quedarían muchos años de vida si no fuera por los fumadores como vos, gil". Dicho esto último y habiendo llegado a mi límite diario de tolrancia al absurdo, me llevé lo que quedaba del pucho a la boca, pegué una pitada larga, tanto así que me hiperventilé, pero no me importó, largué el humo sobre los individuos, arroje la colilla al suelo, no la pisé, me di media vuelta y me fui pensando: voy a tener que cambiar el vicio del pucho por el de la merca porque sino voy a terminar siendo un parias social.