jueves, 17 de abril de 2008
a votaaaaaarrrrrrrrrr
Muchachada, el blog está que arde!!!!! (5 visitas al mes, más o menos) Y bueno, como uno se debe a su público, tenemos cosas nuevas: la fotito de cabecera (que por suerte la interné no transmite aromas todavía...), los links (bueno, el link), la encuesta (que está prendida fuego, parece que la estuviera haciendo Factum por la cantidá de gente que ha votado) y la misma ironía, humor mordaz y opinión comprometida de siempre, aunque nos quieran censurar (me pongo en víctima porque eso vende mucho -¿?-), seguimos creciendo (yo y el inquilino que tengo desde hace casi un mes alojado en mi sistema digestivo; él está creciendo más que yo) y renovándonos para usté!!! Así que... A votarrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr se ha dicho!!!!!!!!!!!!!!!!
domingo, 13 de abril de 2008
Problemas Históricos
Por estas fechas (Abril), comienza a aflorar en el uruguayo medio una especie peligrosa de nacionalísmo (bueno, de hecho, el uruguayo medio siempre tiene este problema latente) comienza el 19 de Abril cuando en escuelas y liceos a lo largo del país se venera a esos treinta y tres valientes que cruzaron el río Uruguay, desembarcaron en la playa de la Agraciada (el razonamiento de cualquier ser vivo con un coeficiente intelectual promedio marca que ninguna playa sobre los márgenes del río Uruguay, jamás puede considerarse agraciada, más bien, es una porquería), tuvieron tiempo para posar mientras Blanes gastaba pinturas y lienzo en pintar algo que no terminó porque seguramente le pareció una reverenda porquería, seguramente comieron, jugaron a las cartas y se mamaron (todo aquel que alguna vez en su vida haya reaizado un viaje en canoa o bote bien sabe que el fin ulterior es tomar vino y comer hasta quedarse dormido en tierra) para luego comenzar a dar vida al mito de la garra Charrúa (dentro de esos treinta y tres, seguro no había ningún Charrúa, y muy probablemente ninguno que tuviera que madrugar para trabajar, aunque seguramente la motivación de todos fue no aguantar a la esposa por unos cuantos días) y echar de estas tierras a los brasileros que ejercían aquí el dominio. Primer gran error histórico (lo que debería ser recordado como la primer dictadura de las minorías): ¿por qué si solo treinta y tres “orientales” sin trabajo, cansados de aguantar a sus esposas y encima ostentando un estado importante de ebriedad no querían ser brasileros o en su defecto ingleses (mire de qué buena salud gozan los países que fueron protectorados británicos) lograron su cometido y ahora somos esto, una porquería de país que ni habla portugués, ni tiene cinco campeonatos del mundo ganados ni utiliza el lanza perfume en sus carnavales, y ni siquiera tiene un promedio de temperatura anual de 25 grados, o por otro lado (opción B) no habla inglés, no tiene una reina a quién adorar (u odiar, pero reina al fín), o ni siquiera fuimos el lugar a donde mandar toda la porquería humana para que no ocupe lugar en la madre patria?
Treinta y tres desempleados con miedo al divorcio y aversión por las bebidas alcoholicas de mala calidad no deberían decidir el futuro de todo un país. El 19 de Abril debería ser recordado como el día en que treinta y tres personas estuvieron en el momento y lugar equivocado.
Ojalá la cosa terminara ahí, pero no, como la estupidez es contagiosa, menos de un mes después de eso, tenemos que ver en los quioscos sobre las paradas de ómnibus las revistas Charoná (sí, claro, muy creible el tema de que un indígena vaya a la escuela y encima le guste estudiar a quiénes lo persiguieron, mataron y echaron de sus tierras siendo que con los brasileros, se sentían muy a gusto), tapando los titulares realmente importantes de las tapas de los diarios (los cuales tienen nombres realmente admirables y de una inteligencia inverosímil: El País, muy original copiarle el nombre al diario más importante de Madrid; La República, mismo perro con distinto collar; El Observador, ¿qué está pasando? ¿había necesidad de traducir literalmente el nombre de otro periódico?), solamente para leer año tras año el título: “La Batalla de las Piedras”.
La cosa sigue 32 días después cuando le festejamos el cumpleaños a alguien que ya está muerto, que ni siquiera quiso venir a la inauguración de Uruguay como país porque estaba más cómodo en Paraguay (sí, sí, en Paraguay, con dengue y todo) y que encima decimos que es el Prócer de la Patria, pero claro, si de verdad lo fuera, la capital sería Artigas, y en Artigas, no festejarían carnaval con desfiles en la calle de agrupaciones de Samba enredo mientras el público toma caipirinha y fala em portunhol. No nos conformamos con eso, sino que manipulamos a nuestros niños de seis y doce años quienes todavía no tienen la capacidad de pensar por sí mismos, haciéndolos prometer y jurar la bandera cual ganado. Haciéndolos responsables por si hay una guerra a defender la patria o ser tildados de desertores. ¿Y qué bandera juran? ¿la de Artigas? ¿la de los treinta y tres beodos que por lo menos nos dan la opción de libertad o muerte y que toda persona medianamente normal elegiría la opción a y no la b? no, no, no, los hacemos jurar y prometer la bandera de Uruguay, que solo un subnormal podría habr diseñado incluyéndole un sol con cara, convirtiéndonos así en el primer país del mundo que tiene tres banderas, una más fea que la otra.
Veintinueve días después festejamos la jura de la constitución, pero como siempre cae en la mitad de las vacaciones de Julio, los escolares y liceales no tienen que sufrir, así que el daño es mínimo (bueno, salvo que el 80% de la población taaaan nacionalista cree que el 18 de Julio es la fecha de la independencia del Uruguay).
Por fin llegamos al 25 de Agosto, ahora sí, la conclusión, la Independencia de los Orientales que declara írritos, nulos y disueltos (podrían haber ahorrado dos palabras si solo decían “disueltos”, acá comienza la tradición de la redundancia del periodista deportivo y el vendedor ambulante en pos de la grandilocuencia) todo lo que hubo antes (brasileros, ingleses, etc, etc.), o para justificar la noche de la nostalgia…
Las conclusiones son dos: primero que nada, la culpa de todo nuestro presente la tienen las esposas, novias y amantes de los treinta y tres orientales. Segundo: las revoluciones petrióticas no se hacen en verano…
Treinta y tres desempleados con miedo al divorcio y aversión por las bebidas alcoholicas de mala calidad no deberían decidir el futuro de todo un país. El 19 de Abril debería ser recordado como el día en que treinta y tres personas estuvieron en el momento y lugar equivocado.
Ojalá la cosa terminara ahí, pero no, como la estupidez es contagiosa, menos de un mes después de eso, tenemos que ver en los quioscos sobre las paradas de ómnibus las revistas Charoná (sí, claro, muy creible el tema de que un indígena vaya a la escuela y encima le guste estudiar a quiénes lo persiguieron, mataron y echaron de sus tierras siendo que con los brasileros, se sentían muy a gusto), tapando los titulares realmente importantes de las tapas de los diarios (los cuales tienen nombres realmente admirables y de una inteligencia inverosímil: El País, muy original copiarle el nombre al diario más importante de Madrid; La República, mismo perro con distinto collar; El Observador, ¿qué está pasando? ¿había necesidad de traducir literalmente el nombre de otro periódico?), solamente para leer año tras año el título: “La Batalla de las Piedras”.
La cosa sigue 32 días después cuando le festejamos el cumpleaños a alguien que ya está muerto, que ni siquiera quiso venir a la inauguración de Uruguay como país porque estaba más cómodo en Paraguay (sí, sí, en Paraguay, con dengue y todo) y que encima decimos que es el Prócer de la Patria, pero claro, si de verdad lo fuera, la capital sería Artigas, y en Artigas, no festejarían carnaval con desfiles en la calle de agrupaciones de Samba enredo mientras el público toma caipirinha y fala em portunhol. No nos conformamos con eso, sino que manipulamos a nuestros niños de seis y doce años quienes todavía no tienen la capacidad de pensar por sí mismos, haciéndolos prometer y jurar la bandera cual ganado. Haciéndolos responsables por si hay una guerra a defender la patria o ser tildados de desertores. ¿Y qué bandera juran? ¿la de Artigas? ¿la de los treinta y tres beodos que por lo menos nos dan la opción de libertad o muerte y que toda persona medianamente normal elegiría la opción a y no la b? no, no, no, los hacemos jurar y prometer la bandera de Uruguay, que solo un subnormal podría habr diseñado incluyéndole un sol con cara, convirtiéndonos así en el primer país del mundo que tiene tres banderas, una más fea que la otra.
Veintinueve días después festejamos la jura de la constitución, pero como siempre cae en la mitad de las vacaciones de Julio, los escolares y liceales no tienen que sufrir, así que el daño es mínimo (bueno, salvo que el 80% de la población taaaan nacionalista cree que el 18 de Julio es la fecha de la independencia del Uruguay).
Por fin llegamos al 25 de Agosto, ahora sí, la conclusión, la Independencia de los Orientales que declara írritos, nulos y disueltos (podrían haber ahorrado dos palabras si solo decían “disueltos”, acá comienza la tradición de la redundancia del periodista deportivo y el vendedor ambulante en pos de la grandilocuencia) todo lo que hubo antes (brasileros, ingleses, etc, etc.), o para justificar la noche de la nostalgia…
Las conclusiones son dos: primero que nada, la culpa de todo nuestro presente la tienen las esposas, novias y amantes de los treinta y tres orientales. Segundo: las revoluciones petrióticas no se hacen en verano…
jueves, 3 de abril de 2008
Problemas mentales
Bueno, bueno, parece ser que al fin la campaña de los comentarios, funcionó, ahora, sí, que no decaiga esto, porque en cualquier momento me escribo un libro y me lo compran... 4 personas.
Aclarado este punto, vamos (yo y el alien que tengo de inquilino hace dos días en mis intestinos) a lo que realmente nos (a mí, al alien y a las cuatro personas que esporádicamente leen esto) interesa.
Estoy trabajando en una nueva teoría sociológica: cómo medir el índice de estupidez semanal del uruguayo medio.
Parecería ser una ardua tarea, sobre todo para cualquier uruguayo medio, pero no, es realmente una estupidez (nota para mí mismo: estos juegos de palabras garpan muchísimo, tenelos en cuenta); símplemente (el corrector ortográfico no cree en las palabras sobreesdrujulas, y a decir verdad, yo tampoco) basta con ir una vez por semana a cualquier supermercado dentro de un Shopping, tomar un carrito y deleitarse durante media hora.
Decidido a trabajar en esta teoría, hoy mismo, la llevé a cabo, a las mil novecientos treinta horas, penetré en un conocido supermercado que a los efectos de no comprometer a nadie, en este blog le llamaremos "mercado británico", en el shopping que lleva por nombre la capital del país en donde se encuentra. Tomé mi carrito (changuito para los lectores argentinos -aspiro a ser internacional en algún momento-) y rumbeé hacia la parte de verduras y frutas, allí, un señor gordo, barbudo y calvo, había dejado su carrito entre las manzanas y las naranjas, cortando el paso cuál asambleista de Gualeguaychú. Como persona educada que soy (¿?), opté por esbozar un tímido "permiso" del cuál no recibí ni percibí respuesta alguna. Como pude, dí media vuelta y me decidí a cruzar el pasillo central en el mismo momento en el que se atravesaba un matrimonio de unos 35 años (de edad y no de matrimonio) con un crío de no más de 12 (años), este último, venía corriendo y como queriendo reafirmar la impenetrabilidad del metal del cual están hechos los carritos, dió de lleno su cabeza contra mi vehículo supermercadil, al padre, le pareció mucho más interesante ponerse a investigar la forma irregular de los jengibres que preocuparse por el estado sanitario de su hijo, a la madre, no. A la madre le resultó mucho más interesante propinarme todo tipo de insultos: "tarado, ¿no te das cuenta que le reventaste la cabeza a mi hijo? ¿por qué no mirás por dónde caminás, pedzao de un vejiga?", tranquilamente, sabiendome dueño temporal de la razón, le contesté: "cuchame un poco, pedazo de una retrasada mental, tu hijo es un imbécil, pero viéndote a vos y al salame del padre, me doy cuenta que la culpa la tiene exclusivamente la genética", percibí que no entendió muy bien qué le estaba diciendo, así que sin más, seguí mi camino rumbo a la carnicería, una vez allí, saqué el número 1238, por suerte, solamente iban por el 1179, así que la espera no fue tan grave. Por fin llegó al 1237, número que correspondía a una octagenaria, y allí comenzó a hacer su pedido: "mijo, deme medio kilo de carne picada"... "así está bien, señora", respondió el carnicero, "nooo, mijo, no, eso es un disparate, sacame un poco", de muy buena gana el carnicero sacó un puñado y volvió a pesar, "320 gramos, doña, ¿qué más?", "no, no, perá, mijito, eso no me da para hacer las empanadas para mi nieto, las hamburguesas para el vecino y encima darle de comer al perro de mi madre", la situación se perpetuó de la misma manera por tres cuartos de hora más, hasta que la vieja quedó conforme con los 472 gramos de carne picada que finalmente se llevó. Por fin mi turno: "dame dos costillas redondas y un kilo de colita de cuadril", "mirá qué suerte, es la última colita que me queda", comentó el carnicero, "no, no, yo también quiero llevar colita de cuadril, no se la podés vender toda a él", interrumpió una señora gorda, "pero, señora, ya está, ya se la pedí yo, no sé, llévese otra cosa, un pedazo de vacío, no sé", "no, no, y no" contestó, "perdón que me meta", dijo el carnicero, y agregó "la señora, me parece que tiene razón, no te la puedo vender toda a vos", "bueno, sabe qué, señora, llévesela usté, y ojalá que le caiga mal" sentencié y partí decepcionado rumbo a la caja a comprar cigarrillos. El hombre que estaba pagando delante mío en la fila de la caja, se dirigió a la cajera: "no, pero, fijate, en la góndola, el aceite este de oliva estaba marcado a cuatrocientos veintiocho pesos, y vos me lo estás cobrando a cuatrocientos treinta", mientras la vieja de la carne picada, estaba ahora atrás mío en la fila, golpeándome con su carrito en las piernas cada intervalos de 16 segundos. La cajera, presionó un botón que accionó una luz roja sobre la caja y casi inmediatamente apareció un empleado, al cuál le encomendó la tarea de ir a fijarse en la góndola el precio del aceite de oliva. Tras diez minutos de ausencia del gondolero (y no de venezia) y 37, 5 golpes del carrito de la doña en mis piernas, me decidí, y luego de un "permiso", me decidí a abandonar el recinto con las manos vacías, justo cuando estaba atravesando la puerta, casi sintiéndome libre, sonó la alarma y dos monigotes aparecieron corriendo y sin mediar palabra, me propinaron unos 228 golpes hasta que caí inconciente. Al despertar al otro día en una cama de hospital, saqué mis conclusiones: "nivel de estupidez humana del día de ayer medida en el uruguayo medio: normalmente alta"...
Aclarado este punto, vamos (yo y el alien que tengo de inquilino hace dos días en mis intestinos) a lo que realmente nos (a mí, al alien y a las cuatro personas que esporádicamente leen esto) interesa.
Estoy trabajando en una nueva teoría sociológica: cómo medir el índice de estupidez semanal del uruguayo medio.
Parecería ser una ardua tarea, sobre todo para cualquier uruguayo medio, pero no, es realmente una estupidez (nota para mí mismo: estos juegos de palabras garpan muchísimo, tenelos en cuenta); símplemente (el corrector ortográfico no cree en las palabras sobreesdrujulas, y a decir verdad, yo tampoco) basta con ir una vez por semana a cualquier supermercado dentro de un Shopping, tomar un carrito y deleitarse durante media hora.
Decidido a trabajar en esta teoría, hoy mismo, la llevé a cabo, a las mil novecientos treinta horas, penetré en un conocido supermercado que a los efectos de no comprometer a nadie, en este blog le llamaremos "mercado británico", en el shopping que lleva por nombre la capital del país en donde se encuentra. Tomé mi carrito (changuito para los lectores argentinos -aspiro a ser internacional en algún momento-) y rumbeé hacia la parte de verduras y frutas, allí, un señor gordo, barbudo y calvo, había dejado su carrito entre las manzanas y las naranjas, cortando el paso cuál asambleista de Gualeguaychú. Como persona educada que soy (¿?), opté por esbozar un tímido "permiso" del cuál no recibí ni percibí respuesta alguna. Como pude, dí media vuelta y me decidí a cruzar el pasillo central en el mismo momento en el que se atravesaba un matrimonio de unos 35 años (de edad y no de matrimonio) con un crío de no más de 12 (años), este último, venía corriendo y como queriendo reafirmar la impenetrabilidad del metal del cual están hechos los carritos, dió de lleno su cabeza contra mi vehículo supermercadil, al padre, le pareció mucho más interesante ponerse a investigar la forma irregular de los jengibres que preocuparse por el estado sanitario de su hijo, a la madre, no. A la madre le resultó mucho más interesante propinarme todo tipo de insultos: "tarado, ¿no te das cuenta que le reventaste la cabeza a mi hijo? ¿por qué no mirás por dónde caminás, pedzao de un vejiga?", tranquilamente, sabiendome dueño temporal de la razón, le contesté: "cuchame un poco, pedazo de una retrasada mental, tu hijo es un imbécil, pero viéndote a vos y al salame del padre, me doy cuenta que la culpa la tiene exclusivamente la genética", percibí que no entendió muy bien qué le estaba diciendo, así que sin más, seguí mi camino rumbo a la carnicería, una vez allí, saqué el número 1238, por suerte, solamente iban por el 1179, así que la espera no fue tan grave. Por fin llegó al 1237, número que correspondía a una octagenaria, y allí comenzó a hacer su pedido: "mijo, deme medio kilo de carne picada"... "así está bien, señora", respondió el carnicero, "nooo, mijo, no, eso es un disparate, sacame un poco", de muy buena gana el carnicero sacó un puñado y volvió a pesar, "320 gramos, doña, ¿qué más?", "no, no, perá, mijito, eso no me da para hacer las empanadas para mi nieto, las hamburguesas para el vecino y encima darle de comer al perro de mi madre", la situación se perpetuó de la misma manera por tres cuartos de hora más, hasta que la vieja quedó conforme con los 472 gramos de carne picada que finalmente se llevó. Por fin mi turno: "dame dos costillas redondas y un kilo de colita de cuadril", "mirá qué suerte, es la última colita que me queda", comentó el carnicero, "no, no, yo también quiero llevar colita de cuadril, no se la podés vender toda a él", interrumpió una señora gorda, "pero, señora, ya está, ya se la pedí yo, no sé, llévese otra cosa, un pedazo de vacío, no sé", "no, no, y no" contestó, "perdón que me meta", dijo el carnicero, y agregó "la señora, me parece que tiene razón, no te la puedo vender toda a vos", "bueno, sabe qué, señora, llévesela usté, y ojalá que le caiga mal" sentencié y partí decepcionado rumbo a la caja a comprar cigarrillos. El hombre que estaba pagando delante mío en la fila de la caja, se dirigió a la cajera: "no, pero, fijate, en la góndola, el aceite este de oliva estaba marcado a cuatrocientos veintiocho pesos, y vos me lo estás cobrando a cuatrocientos treinta", mientras la vieja de la carne picada, estaba ahora atrás mío en la fila, golpeándome con su carrito en las piernas cada intervalos de 16 segundos. La cajera, presionó un botón que accionó una luz roja sobre la caja y casi inmediatamente apareció un empleado, al cuál le encomendó la tarea de ir a fijarse en la góndola el precio del aceite de oliva. Tras diez minutos de ausencia del gondolero (y no de venezia) y 37, 5 golpes del carrito de la doña en mis piernas, me decidí, y luego de un "permiso", me decidí a abandonar el recinto con las manos vacías, justo cuando estaba atravesando la puerta, casi sintiéndome libre, sonó la alarma y dos monigotes aparecieron corriendo y sin mediar palabra, me propinaron unos 228 golpes hasta que caí inconciente. Al despertar al otro día en una cama de hospital, saqué mis conclusiones: "nivel de estupidez humana del día de ayer medida en el uruguayo medio: normalmente alta"...
martes, 18 de marzo de 2008
Problemas Zoológicos
Le doy gracias a Dios o a quién corresponda por haber inventado los Stick It, qué cosa gloriosa que son esos papelitos amarillentos con pegote para hacernos recordar cosas; hace casi un mes (desde la última vez que me digné a escribir algo), tengo pegado al costadito del portátil un cuestión de estos, recordándome etiquetar esta entrada como "sexo, tríos, rubias, iphone", cosa de ganar algún incauto que ande buscando algo relacionado con alguno de estos temas (no debe haber cosa más deprimente que ilusionarse con sexo, tríos, rubias o iphones y caer acá, pero bueno, si yo no puedo tener esas cosas, espero sinceramente que nadie más pueda tenerlas). - Alguien que comente algo!!!!!!!!- ahora sí, después de meter el mensaje subliminal y superado el estado de shock que acabo de vivir hace cuestión de media hora, paso a relatar la causa del mismo.
Al momento que mi mujer estaba yéndose a acostar (para algunos el momento más feliz del día -cuando la mujer de uno se va a acostar, no el hecho de acostarse-), siento que me dice, "vení, no vas a creer esto", en lo primero que pensé, fue que había encontrado la colección de pornografía o las drogas de diseño escondidas (para ese momento tengo una historia relacionada con extraterrestres y gnomos que puede explicarlo de forma muy convincente), con lo cuál me levanté del sillón, totalmente despojado de preocupaciones, dicéndole "qué pasó, gorda?", a lo que ella respondió sin titubear: "mirá" y señalando la paré con su dedo índice, la ví: una araña de un tamaño similar a mi T.V. 14 pulgadas, con una metralleta entre sus patas 3 y 5, dos cinturones cruzados sobre su arañez, cargados de balas y una vincha roja en su arácnida cabeza. Ahí estaba, quietita, como diciendo "te movés y te mato". Fueron cerca de 30 segundos de silencio, estudiándonos, entrecerrando los ojos, frunciendo los ceños, hasta que la miré fijo y me animé: "dejala a ella fuera de esto, esto es entre vos y yo" (a la araña, no a mi mujer, aclaro por las dudas), el bicho de ocho patas accedió moviendo su cabeza en señal afirmativa, mi mujer aprovechó la volada y soltó al viento un: "bueno, yo me voy a acostar, uno de los dos que me suba un vaso de agua después... ah, y no demoren mucho y no jodan que me tengo que levantar temprano mañana, tá?".
Por fin quedamos los dos solos, hombre contra bicharraco, bicharraco contra hombre, la mejor y más avanzada tecnología bélica (la de la araña), contra... un par de alpargatas con el yute endurecido por el agua. Ámbos sabíamos que quién fallara el primer movimiento podía darse por muerto, así que esperábamos, estudiándonos.
Tomé coraje, calculé mis chances, nunca fui un héroe, pero sabía exactamente lo que tenía que hacer. En el momento de mayor tensión, aflojé los músculos, la miré y le dije "por qué nos vamos a pelear? vos sos araña y yo hombre, somos de mundos distintos, podemos vivir juntos y llevarnos bien, no te parece?" La araña meditó un segundo, se relajó y respondió "no lo había pensado así, sabés que tenés ra..." y ahí mismo la partí como un queso de un certero alpargatazo. Ah sí, voy a charlar con un bicho de estos en términos racionales... M´hija, por algo estoy arriba del todo en la cadena alimenticia y vos no!!! sos una araña, y si usaras alpargatas, sabrías que después de un par de días de lluvia, no hay mejor arma para defenderse de lo que sea.
Al momento que mi mujer estaba yéndose a acostar (para algunos el momento más feliz del día -cuando la mujer de uno se va a acostar, no el hecho de acostarse-), siento que me dice, "vení, no vas a creer esto", en lo primero que pensé, fue que había encontrado la colección de pornografía o las drogas de diseño escondidas (para ese momento tengo una historia relacionada con extraterrestres y gnomos que puede explicarlo de forma muy convincente), con lo cuál me levanté del sillón, totalmente despojado de preocupaciones, dicéndole "qué pasó, gorda?", a lo que ella respondió sin titubear: "mirá" y señalando la paré con su dedo índice, la ví: una araña de un tamaño similar a mi T.V. 14 pulgadas, con una metralleta entre sus patas 3 y 5, dos cinturones cruzados sobre su arañez, cargados de balas y una vincha roja en su arácnida cabeza. Ahí estaba, quietita, como diciendo "te movés y te mato". Fueron cerca de 30 segundos de silencio, estudiándonos, entrecerrando los ojos, frunciendo los ceños, hasta que la miré fijo y me animé: "dejala a ella fuera de esto, esto es entre vos y yo" (a la araña, no a mi mujer, aclaro por las dudas), el bicho de ocho patas accedió moviendo su cabeza en señal afirmativa, mi mujer aprovechó la volada y soltó al viento un: "bueno, yo me voy a acostar, uno de los dos que me suba un vaso de agua después... ah, y no demoren mucho y no jodan que me tengo que levantar temprano mañana, tá?".
Por fin quedamos los dos solos, hombre contra bicharraco, bicharraco contra hombre, la mejor y más avanzada tecnología bélica (la de la araña), contra... un par de alpargatas con el yute endurecido por el agua. Ámbos sabíamos que quién fallara el primer movimiento podía darse por muerto, así que esperábamos, estudiándonos.
Tomé coraje, calculé mis chances, nunca fui un héroe, pero sabía exactamente lo que tenía que hacer. En el momento de mayor tensión, aflojé los músculos, la miré y le dije "por qué nos vamos a pelear? vos sos araña y yo hombre, somos de mundos distintos, podemos vivir juntos y llevarnos bien, no te parece?" La araña meditó un segundo, se relajó y respondió "no lo había pensado así, sabés que tenés ra..." y ahí mismo la partí como un queso de un certero alpargatazo. Ah sí, voy a charlar con un bicho de estos en términos racionales... M´hija, por algo estoy arriba del todo en la cadena alimenticia y vos no!!! sos una araña, y si usaras alpargatas, sabrías que después de un par de días de lluvia, no hay mejor arma para defenderse de lo que sea.
sábado, 1 de marzo de 2008
Riiiiiiiiiiitttttttttmo diga usté...
Visto y considerando que llueve copiosamente (¿será porque cada gota copia de modo exacto lo que hace su predecesora que se dice de una manera tan gansa?), inicio con esta entrada la campaña "hacete un comentario en mi blog, cabeza, sino, voy a terminar de convencerme que nadie lo lee, ¿viste?", así que ya saben, ¡comentenlón, carancho! (igualmente, me resulta misteriosamente divertida la posibilidad que absolutamente nadie lea esto, ojo, eso no es un pedido que contradiga mi campaña "hacete un comentario en mi blog, cabeza, sino, voy a terminar de convencerme de que nadie lo lee, ¿viste?") (nota para mí mismo, total, capaz nadie lo lee: etiquetar esta entrada con los tags "iPhone" "sexo" "asiáticas" y "fin del mundo", por ahí, alguien googlea y llega acá de casualidá y hasta de repente mete un comentario). Ahora sí, aclarado el tema de la campaña "hacete un comentario en mi blog, cabeza, sino, voy a terminar de convencerme que nadie lo lee, ¿viste?" procedo a contar lo que me pasó hace cuestión de minutos.
Estaba con mi sobrino (de edad indefinida, entre 3 y 8 años, no estoy muy seguro) jugando, y bueno, como los gurisitos nunca se aburren de un mismo juego, decidí divertirme yo también (no, pedazo de una mente retorcida que estás leyendo esto, no se trata de pederastia, pedazo de un asqueroso!), jugábamos al popular juego de "Ríiiiiiiiitmo (palmas, palmas, palmas), diga usté (palmas, palmas, palmas) nombres de..." y a continuación trascribo en lo que se transformó el juego:
YO- "ríiiiiiitmo, diga usté, nombres de... frutas frescas, por ejemplo, limón"
Gurí- "Nadanja"
YO- "Pomelo"
Gurí- "Kiwii"
YO- "Mburucuyá"
GUrí- "no, no, eso no es una fruta fresca, perdiste"
Yo- "Bueno, bueno, te toca, dale, nene"
GUrí- "Dritmo, diga usté, nombdes de... dibujitos animados japoneses de esos que les dicen manga, por ejemplo, pokemón"
Yo- "ehhh, este, bueno, perdí, me toca"
Yo- "Ríiiiiiiiiiiiiiiiiiitmo, diga usté, nombres de... posibles elementos a utilizar a la hora de hacer un buen guiso, por ejemplo, papa"
Gurí- "Nabo"
Yo- "¿yo?"
Gurí- "sí"
Yo- " Tá, voy de vuelta porque no le metiste así como mucha onda, guacho´e mierda"
Yo- "Ríiiiiiiiiiiiitmo, diga usté, nombres de errores empíricamente comprobados que sin embargo seguimos repitiendo una y otra vez los uruguayos, por ejemplo, que renuncien todos los ministros, intendentes y demás el último año de un período para quedar exonerados de hacer campaña política"
Gurí- "que las clases empiecen dos semanas antes de semana de turismo"
Yo- "decirle de tres maneras diferentes a esa semana de mierda que no es ni santa, ni de la vuelta ni de turismo al fin de cuentas"
Gurí- "telechat" (ver entrada anterior para entender un poco más del tema)
YO- "que si el recibo de la luz vence el 15, la factura te llegue el 20"
Gurí- "VTV"
Yo- "que carnaval se haga en febrero, ya que todo el mundo sabe que llueve la mitad del mes y el concurso este al final se estira hasta turismo más o menos"
Gurí- "que la conductora de telechat lea con voz de bandida los mensajes que incluyen propuestas sexuales de más de dos personas"
YO- "epa"
Gurí- "sostener que somos humildes y buena gente"
Yo- "bueno, nene, ya viene estando, esto, ¿no?
Gurí- "decir que somos tres millones de directores técnicos"
YO- "bueno, ¿no querés ver unos dibujitos, mi amor?"
GurI- "los sindicatos y los sindicalistas"
YO- "ta bien, te dejo solo, ¿querés?"
Gurí- "que antel siga siendo un monopolio"
Yo- "bueno, me paré y me fuí"
Gurí- "que las murgas busquen el aplauso facil hablando de los desaparecidos y de los niños que comen basura y de los..."
Por suerte soy un hombre de palabra y me paré y efectivamente me fuí... a ver telechat. El niño ahora mismo está en tratamiento psiquiátrico y según lo que se rumorea en mi familia, sigue tirando mierda con un ventilador el gurisito, totalmente fuera de sí mismo... y sí, la culpa es de los padres...
Sugerencias para esta entrada: cuando llegue a la parte del diálogo, búsquese a quién tenga más cerquita suyo y háganlo de a dos y como si estuvieran jugando al rítmo, diga usté (incluso, utilice las palmas donde corresponden) no lo va a hacer más divertido, pero por lo menos usté no se va a sentir tan tonto de leer esto. Como puse sugerencias y no quiero ir para atrás a borrar la ese que marca el plural, y no tengo más sugerencias sobre esta entrada, sugiero, seguir la campaña "hacete un comentario en mi blog, cabeza, sino, voy a terminar de convencerme que nadie lo lee, ¿viste?"
Estaba con mi sobrino (de edad indefinida, entre 3 y 8 años, no estoy muy seguro) jugando, y bueno, como los gurisitos nunca se aburren de un mismo juego, decidí divertirme yo también (no, pedazo de una mente retorcida que estás leyendo esto, no se trata de pederastia, pedazo de un asqueroso!), jugábamos al popular juego de "Ríiiiiiiiitmo (palmas, palmas, palmas), diga usté (palmas, palmas, palmas) nombres de..." y a continuación trascribo en lo que se transformó el juego:
YO- "ríiiiiiitmo, diga usté, nombres de... frutas frescas, por ejemplo, limón"
Gurí- "Nadanja"
YO- "Pomelo"
Gurí- "Kiwii"
YO- "Mburucuyá"
GUrí- "no, no, eso no es una fruta fresca, perdiste"
Yo- "Bueno, bueno, te toca, dale, nene"
GUrí- "Dritmo, diga usté, nombdes de... dibujitos animados japoneses de esos que les dicen manga, por ejemplo, pokemón"
Yo- "ehhh, este, bueno, perdí, me toca"
Yo- "Ríiiiiiiiiiiiiiiiiiitmo, diga usté, nombres de... posibles elementos a utilizar a la hora de hacer un buen guiso, por ejemplo, papa"
Gurí- "Nabo"
Yo- "¿yo?"
Gurí- "sí"
Yo- " Tá, voy de vuelta porque no le metiste así como mucha onda, guacho´e mierda"
Yo- "Ríiiiiiiiiiiiitmo, diga usté, nombres de errores empíricamente comprobados que sin embargo seguimos repitiendo una y otra vez los uruguayos, por ejemplo, que renuncien todos los ministros, intendentes y demás el último año de un período para quedar exonerados de hacer campaña política"
Gurí- "que las clases empiecen dos semanas antes de semana de turismo"
Yo- "decirle de tres maneras diferentes a esa semana de mierda que no es ni santa, ni de la vuelta ni de turismo al fin de cuentas"
Gurí- "telechat" (ver entrada anterior para entender un poco más del tema)
YO- "que si el recibo de la luz vence el 15, la factura te llegue el 20"
Gurí- "VTV"
Yo- "que carnaval se haga en febrero, ya que todo el mundo sabe que llueve la mitad del mes y el concurso este al final se estira hasta turismo más o menos"
Gurí- "que la conductora de telechat lea con voz de bandida los mensajes que incluyen propuestas sexuales de más de dos personas"
YO- "epa"
Gurí- "sostener que somos humildes y buena gente"
Yo- "bueno, nene, ya viene estando, esto, ¿no?
Gurí- "decir que somos tres millones de directores técnicos"
YO- "bueno, ¿no querés ver unos dibujitos, mi amor?"
GurI- "los sindicatos y los sindicalistas"
YO- "ta bien, te dejo solo, ¿querés?"
Gurí- "que antel siga siendo un monopolio"
Yo- "bueno, me paré y me fuí"
Gurí- "que las murgas busquen el aplauso facil hablando de los desaparecidos y de los niños que comen basura y de los..."
Por suerte soy un hombre de palabra y me paré y efectivamente me fuí... a ver telechat. El niño ahora mismo está en tratamiento psiquiátrico y según lo que se rumorea en mi familia, sigue tirando mierda con un ventilador el gurisito, totalmente fuera de sí mismo... y sí, la culpa es de los padres...
Sugerencias para esta entrada: cuando llegue a la parte del diálogo, búsquese a quién tenga más cerquita suyo y háganlo de a dos y como si estuvieran jugando al rítmo, diga usté (incluso, utilice las palmas donde corresponden) no lo va a hacer más divertido, pero por lo menos usté no se va a sentir tan tonto de leer esto. Como puse sugerencias y no quiero ir para atrás a borrar la ese que marca el plural, y no tengo más sugerencias sobre esta entrada, sugiero, seguir la campaña "hacete un comentario en mi blog, cabeza, sino, voy a terminar de convencerme que nadie lo lee, ¿viste?"
jueves, 7 de febrero de 2008
Estudio Sociológico
Bueno, sí, lo del título. ¿O qué? ¿Acaso no puedo intentar escribir algo serio? ¿No puedo tener metas en la vida? ¿Todo tiene que ser la pavadita de escribir huevadas? ¡No señor/a! Acá en este blog que nadie lee (abro el paréntesis para rogar a quien lea esto, que haga un comentario. Que diga nomás que no le gustó o que perdió cinco minutos en leer esto y bueno, arreglamos cómo se los devuelvo, algo, ¡ALGO!, ahora sí, hecha la descarga, procedo a cerrar paréntesis con Shift+9) (ahí está...), también pasan cosas serias, ¡Qué también!
Estas noches de intenso calor y falta de aire acondicionado, disminuyen las ganas de dormir, así que,¿ qué mejor idea que ver tele hasta caer dormido? (bueno, sí, podría intentar tener una vida social o hacer cosas productivas, pero no estamos acá para discutir eso). La televisión uruguaya brinda infinitas posibilidades de entretenimiento en las madrugadas... bueno, en realidad, son finitas, teniendo la programación de la televisión pública (la cuál desconozco, y pienso que siga siendo así), los pastores pseudo brasileros en canal 10 y la diversión garantizada, telechat, en canal 12. Por supuesto, esta última es mi opción predilecta, un programa en el que la gente manda mensajes de texto desde su celular (para lo cual pagan a razón de U$ 0.75 por mensaje, y cuando digo U$, sí, me refiero a dólares), tres gansos comentan los mensajes, como si la gente fuera estúpida (más de lo que en realidad es) y no pudiera leerlos sin necesidad de ayuda, y por supuesto, para terminar el combo, videos musicales descargados ilegalmente de internet.
Hasta ahí, todo dentro de lo normal, ahora, voy al grano y pregunto: si el costo es por mensaje y no por palabras ¿por qué carajo abreviar palabras reduciendo así los mensajes a mensajes inentendibles para cualquier mortal? siendo así que encontramos mensajes como "ola soi krlos, 19a, busc chik xa div solo cont si mand cel d mon" o "c tan quiero msjear c gte xa rel seria bss y salu2" ¡UNA sola palabra entera por mensaje! y esto en los mejores casos, porque tenemos de los otros como son: "ola me yamo yenifer soi d tbo manden selu". De más está decir que las comas y los tildes, no existen, de hecho, he visto mensajes que en el lugar donde deberían ir los tildes aparecen signos de interrogación, quedando mensajes como: "d?nde est?s reaccion?" Lo cual haría eliminar casi que de raíz el factor sorpresa, digo, si el sistema prohibe usar los tildes, ya nada debería sorprendernos... hasta que aparecen los mensajes que uno espera todita la noche... los mensajes perversos, como: "soi una lok q quiero encamarme con chica bi no te vas a arrepentir" o "estoy solita y desnudita pezoneandome" o bien "soy gay tgo 58 y bsco 10 chicos rengos de entre 12 y 14 a?os" y nunca falta el "quiero chicas xa compartir a mi novio mientras mi esposo duerme como un jil" (sí, gil con jota, lo he visto.
Ahora, la pregunta sociológica es: qui?n mrda mda msjs gtado desde el selu d?ndole d cmr a estos bludos q ni siquiera pgan los dchos xa psar los vdos q psan xa tnr sxo x sms? bss salu2 xa tdos los q m cnocen
Estas noches de intenso calor y falta de aire acondicionado, disminuyen las ganas de dormir, así que,¿ qué mejor idea que ver tele hasta caer dormido? (bueno, sí, podría intentar tener una vida social o hacer cosas productivas, pero no estamos acá para discutir eso). La televisión uruguaya brinda infinitas posibilidades de entretenimiento en las madrugadas... bueno, en realidad, son finitas, teniendo la programación de la televisión pública (la cuál desconozco, y pienso que siga siendo así), los pastores pseudo brasileros en canal 10 y la diversión garantizada, telechat, en canal 12. Por supuesto, esta última es mi opción predilecta, un programa en el que la gente manda mensajes de texto desde su celular (para lo cual pagan a razón de U$ 0.75 por mensaje, y cuando digo U$, sí, me refiero a dólares), tres gansos comentan los mensajes, como si la gente fuera estúpida (más de lo que en realidad es) y no pudiera leerlos sin necesidad de ayuda, y por supuesto, para terminar el combo, videos musicales descargados ilegalmente de internet.
Hasta ahí, todo dentro de lo normal, ahora, voy al grano y pregunto: si el costo es por mensaje y no por palabras ¿por qué carajo abreviar palabras reduciendo así los mensajes a mensajes inentendibles para cualquier mortal? siendo así que encontramos mensajes como "ola soi krlos, 19a, busc chik xa div solo cont si mand cel d mon" o "c tan quiero msjear c gte xa rel seria bss y salu2" ¡UNA sola palabra entera por mensaje! y esto en los mejores casos, porque tenemos de los otros como son: "ola me yamo yenifer soi d tbo manden selu". De más está decir que las comas y los tildes, no existen, de hecho, he visto mensajes que en el lugar donde deberían ir los tildes aparecen signos de interrogación, quedando mensajes como: "d?nde est?s reaccion?" Lo cual haría eliminar casi que de raíz el factor sorpresa, digo, si el sistema prohibe usar los tildes, ya nada debería sorprendernos... hasta que aparecen los mensajes que uno espera todita la noche... los mensajes perversos, como: "soi una lok q quiero encamarme con chica bi no te vas a arrepentir" o "estoy solita y desnudita pezoneandome" o bien "soy gay tgo 58 y bsco 10 chicos rengos de entre 12 y 14 a?os" y nunca falta el "quiero chicas xa compartir a mi novio mientras mi esposo duerme como un jil" (sí, gil con jota, lo he visto.
Ahora, la pregunta sociológica es: qui?n mrda mda msjs gtado desde el selu d?ndole d cmr a estos bludos q ni siquiera pgan los dchos xa psar los vdos q psan xa tnr sxo x sms? bss salu2 xa tdos los q m cnocen
lunes, 28 de enero de 2008
Verano octagenario
¡Qué cosa linda el verano, che! Sol, playa, aguas oceánicas, pieles tostadas y colaleses varios... ahh... claro, para los que se van de la ciudá, para nosotros, la escoria social que se queda en la capital, nada de eso, sino más bien un calor insoportable, la playa de estacionamiento de algún supermercado, agua corriendo por la camisa producto de la transpiración del antes mencionado calor, tostadas con manteca para el desayuno y calles dominadas por gerontes octagenarios que por más o menos quince días al año, se adueñan de la ciudad. Así es, durante trescientos cincuenta días al año, estos seres son marginados por niños, adolescentes, jóvenes y adultos. Se esconden detrás de las ventanas de húmedas construcciones, salen sólamente cuando el resto de la sociedad duerme o desayuna para comprar el pan y la leche. Su diversión más grande radica en acomodarse en salas de esperas de nosocomios, donde pueden conversar con sus pares sin ser molestados, hasta que la enfermera de turno pronuncia su nombre y ahí mismo van, con la complicidad de su vieja amiga, la parca, quién les regala una visita más al médico.
Añoran las tardes en plazas públicas, alimentando palomas por no tener con quién hablar, algunos se juntan en cerradas logias, donde organizan partidos de Bridge y salidas al Parque Lecoq o al Balneario Las Cañas en épocas de bonanza.
Pero, ya cuando se acerca el final de Diciembre, como en un pacto tácito, esperan agazapados detrás de las puertas sin llave, mirando de reojo por la ventana, como esperando el momento indicado. Su amiga huesuda los entiende, y haciéndose la otaria, se toma licencia, y es ahí, cuando el almanaque indica que es el segundo día del año, se aseguran de que las calles estén desiertas, y por casi dos semanas, sin niños que molesten, sin jóvenes que los insulten, sin adultos que los ignoren, salen como estampida a las calles, inundan los teatros y cines, crean sus barricadas en la rambla, cambian la leche por los placeres terrenales, sin importarles más nada, total, las calles son de ellos, hasta se atreven a tomar mate sin azúcar y hasta a tomar la pastillita cada ocho horas en vez de cada seis, ya no más Parque Lecoq, ya no más salas de espera de hospitales, ya no más darle de comer a las palomas en las plazas, ya no más Bridge... Casino y los más osados, Rummy Canasta. Hasta dejan de ver los noticieros y por quince días, se olvidan de lo buenos que fueron los tiempos pasados y de lo cortos que son los tiempos futuros, hasta que por allá, por el trece de Enero, empiezan a agachar las cabecitas y lentamente vuelven a sus húmedos sucuchos, a esperar que la parca vuelva de las vacaciones para tener con quién conversar, dispuestos nuevamente a padecer las molestias de los niños, los insultos de los jóvenes y la indiferencia de los adultos. Nuevamente la avena, la leche y el pan. Mientras que los dueños legítimos de las calles capitalinas vuelven a reestablecer el órden, desonociendo todo lo que ha pasado en los días que se ausentaron, ellos, como en un deseo frenético, con mate dulce de por medio, vuelven a intentar convencer a la huesuda que les deje disfrutar de esos quince días, aunque sea, una vez más dentro de un año...
Añoran las tardes en plazas públicas, alimentando palomas por no tener con quién hablar, algunos se juntan en cerradas logias, donde organizan partidos de Bridge y salidas al Parque Lecoq o al Balneario Las Cañas en épocas de bonanza.
Pero, ya cuando se acerca el final de Diciembre, como en un pacto tácito, esperan agazapados detrás de las puertas sin llave, mirando de reojo por la ventana, como esperando el momento indicado. Su amiga huesuda los entiende, y haciéndose la otaria, se toma licencia, y es ahí, cuando el almanaque indica que es el segundo día del año, se aseguran de que las calles estén desiertas, y por casi dos semanas, sin niños que molesten, sin jóvenes que los insulten, sin adultos que los ignoren, salen como estampida a las calles, inundan los teatros y cines, crean sus barricadas en la rambla, cambian la leche por los placeres terrenales, sin importarles más nada, total, las calles son de ellos, hasta se atreven a tomar mate sin azúcar y hasta a tomar la pastillita cada ocho horas en vez de cada seis, ya no más Parque Lecoq, ya no más salas de espera de hospitales, ya no más darle de comer a las palomas en las plazas, ya no más Bridge... Casino y los más osados, Rummy Canasta. Hasta dejan de ver los noticieros y por quince días, se olvidan de lo buenos que fueron los tiempos pasados y de lo cortos que son los tiempos futuros, hasta que por allá, por el trece de Enero, empiezan a agachar las cabecitas y lentamente vuelven a sus húmedos sucuchos, a esperar que la parca vuelva de las vacaciones para tener con quién conversar, dispuestos nuevamente a padecer las molestias de los niños, los insultos de los jóvenes y la indiferencia de los adultos. Nuevamente la avena, la leche y el pan. Mientras que los dueños legítimos de las calles capitalinas vuelven a reestablecer el órden, desonociendo todo lo que ha pasado en los días que se ausentaron, ellos, como en un deseo frenético, con mate dulce de por medio, vuelven a intentar convencer a la huesuda que les deje disfrutar de esos quince días, aunque sea, una vez más dentro de un año...
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