Y sí, se termina el año; Diciembre: el mes en que menos cantidad de sangre por litro de alcohol tiene el uruguayo en su cuerpo, el mes en el que más corderos y lechones se someten voluntariamente a la muerte, el mes en el que los niños son más felices (y por añadidura, los adultos somos más infelices), el mes en el que las familias se unen, el mes en el que luchan el buen gusto contra el mal gusto. Algunos preferimos gastarnos el aguinaldo en taparnos las arterias con hectolitros de alcohol y diversos animales para ubicarlos cómodamente en nuestra parrilla o mediotanque (para el no uruguayo que lea esto, el mediotanque es al igual que el S.U.N. un típico invento uruguayo compuesto por un tanque cortado a la mitad para asar carnes), lamentablemente, todos tenemos vecinos... con mal gusto.
Ahora voy a narrar mí historia...
Hace cuestión de dos días, volvía a mi casa de noche, después de una hermosa ingesta de alcohol y productos cárnicos cuando algo, llamó mi atención... luces... luces de colores... luces de colores colgadas de una ventana... luces de colores colgadas de la ventana de mi vecino... quedé perplejo observando tal aberración lumínica, viendo destellar aleatoriamente luces rojas, amarillas, verdes y azules, pensé, petrificado por el miedo, y ahí lo descubrí, siete letras vinieron a mi cabeza junto con una horrible sensación, un escalofrío recorrió mi cuerpo hasta que pude decirlo en voz alta... "navidá"; me acerqué sigilosamente un poco más para ver ese patético cuadro más de cerca y comprobar que el mismo no era una una alucinación, para mi sorpresa, me encontré con algo peor a la altura de la puerta... una imagen... una imagen de plástico... una imagen de plástico claveteada evidentemente por un ebrio de un... (aún siento pudor de decirlo), de un... papá noel. En ese mismo momento (bueno, en realidad después del vómito) decidí que tenía que hacer algo al respecto, que la cosa no podía quedar así nomás, tenía que pergeniar un plan perfecto, sin errores. Supuse que mi vecino se levantaría a eso de las seis de la mañana, por lo que solo tenía unos cuarenta y cinco minutos para hacerlo. Corrí hasta mi casa, tomé la cuchilla de cortar pan, los guantes de lavar, el encendedor y el martillo, me puse mi pasamontañas negro e ignoré los gritos de mi mujer que me decía "qué hacés?? ahhh, tá, tas mamado de nuevo?? otra vez te pegó para hacerte el superespía?? dale, gordo, vení a la cama y dejate de joder... bueno, sabés qué? hacé lo que quieras, yo me voy a dormir", Caminé sigilosamente, cual vibora yendo a un nido de pájaros (bueno, tá, las viboras reptan, es lo mismo), prendí el encendedor para iluminarme, sabía lo que buscaba, sabía lo que quería, estaba dispuesto a todo, ahí lo encontré, tenía que tratar de hacer el menor ruido posible, tomé el martillo de mi bolsillo, con mi mano izquierda, tomé a papá noel por los piés y en un golpe seco de martillo lo dejé dividido en dos... mi primer triunfo me llenaba de satisfacción, pero sabía que el objetivo era otro... fui por él, con un trabajo fino de cirugía, acompañado por mi cuchilla de pan, hice unos pequeños cortes, casi imperceptibles en el cable de las luces navideñas. La primer parte de mi plan estaba cumplida, ahora solo había que esperar hasta el otro día...
Al otro día sentí una inconmensurable satisfacción cuando ví los restos del papá noel ahí en el piso y la cara de tristeza de la hija de mi vecino, su madre trataba de consolarla y esa imagen me arrancó una sonrisa, sabiendo qué haría a la tardecita, cuando salieran a comprar otro papá noel para colgar. Las cosas se dieron a la perfección y cerca de las 20:30 salieron a comprar otro papá noel para colgar todos juntos. Sabía que tenía poco tiempo y no había lugar para el error, tenía una sola chance... salí de mi casa ráudamente con una botella llena de agua en mi mano, otra vez ignoré los gritos de "gordo, no seas pelotudo!! mi amor, no estás mamado hoy, dejate de joder, a dónde vas con esa botella corriendo?? ta, me voy a lo de mi hermana, llamame cuando termines con toda esta bobada" que emanó la boca de mi mujer. Llegué hasta el lugar del crimen, busqué los cortes que había hecho la noche anterior, los encontré, vacié la botella de agua en esos cortes y me dije, bueno, ahora, es solamente cuestión de esperar... Volví silbando a mi casa, me preparé un Ron con coca y me senté en la puerta de casa a esperar el show... no tardaron más de 7 minutos los vecinos en volver, confieso que estaba muy ansioso, quería ver los resultados, así que adelantándome a los hechos le dije a mi vecina en un tono miesteriósamente simpático "che, no prenden las luces hoy?? quedan buenísimas!!" a lo que ella contestó "ah, sí, ya es de noche, las voy a prender, viste lo simpáticas que quedan?" "sí, sí" contesté. Mientras padre e hija claveteaban al papá noel, la madre encendió primero la luz del comedor, luego la T.V., yo ya no aguantaba más, y ahí fue que lo ví, enchufó las luces con el cable totalmente empapado por dentro, las luces comenzaron a destellar por aproximadamente 3 segundos, hasta que empezaron a soltar chispas producto del agua y ahí fue, todas las luces de la casa se apagaron, sentí el estruendo propio de un tapón reventado, el cortocircuito había funcionado mejor de lo que pensaba... ahora tendría un par de días de paz, por lo menos hasta que cambiaran toda la instalación eléctrica, después de eso, ya sabía que el agua y la elcetricidad, pueden hacer maravillas. Volví a casa con la tranquilidad del triunfo gritándole a mi mujer "gordaaaa, sacá el arbolito así lo armamos que se nos viene navidá!!"
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